Not Dark Yet (Bob Dylan) Jueves, May 10 2007 

Ya caen las sombras y he estado aquí todo el día
Demasiado calor para dormir, el tiempo se escapa
Me siento como si mi alma pesase como al acero
Y todavía tengo las heridas que el sol no ha cicatrizado
Ni siquiera hay sitio suficiente para quedarse en ningún lugar
Aún no está oscuro, pero anochece

Mi sentido de la humanidad se marchó por el desagüe
Detrás de cada cosa bella debe haber algo doloroso
Me escribió una carta, del modo amable en que ella escribe
Plasmó en palabras lo que había en su cabeza
Y no soy capaz de ver por qué debería siquiera preocuparme
Aún no está oscuro, pero anochece

He estado en Londres, y en el glamouroso Paris
He bajado por el río, he llegado hasta el mar
He llegado hasta el fondo de un mundo lleno de mentiras
Y ya no busco nada en los ojos de los demás
Pero hay veces que mi carga parece más de lo que puedo acarrear
Aún no está oscuro, pero anochece

Aquí nací y aquí moriré, contra mi voluntad
Sé que parece que me muevo, pero sigo estando quieto
Cada nervio en mi cuerpo está atrofiado y vacío
No soy capaz de recordar de que huía hasta llegar aquí
No se escucha ni el murmullo de una oración
Aún no está oscuro, pero anochece


ENVIADO POR PONENTE

Hoy (Ángel González) Viernes, Abr 27 2007 

Hoy todo me conduce a su contrario:
el olor de la rosa me entierra en sus raíces,
el despertar me arroja a un sueño diferente,
existo, luego muero.

Todo sucede ahora en un orden estricto:
los alacranes comen en mis manos,
las palomas me muerden las entrañas,
los vientos más helados me encienden las mejillas.

Hoy es así mi vida.
Me alimento del hambre.
Odio a quien amo.

Cuando me duermo, un sol recién nacido
me manche de amarillo los párpados por dentro.

Bajo su luz, cogidos de la mano,
tú y yo retrocedemos desandando los días
hasta que al fin logramos perdernos en la nada.


ENVIADO POR JORGE

Canción del muchacho de siete corazones (Federico García Lorca) Miércoles, Abr 25 2007 

Siete corazones
tengo.
En el alto monte, madre,
topezábamos yo y el viento.
Siete niñas de largas manos
me llevaron en sus espejos.
He cantado por el mundo
con mi boca de siete pétalos.
Mis galeras de amaranto
iban sin jarcias y sin remos.
He vivido los paisajes
de otras gentes. Mis secretos
alrededor de la garganta,
¡sin darme cuenta!, iban abiertos.
En el alto monte, madre
(mi corazón sobre los ecos,
dentro del álbum de una estrella),
tropezábamos yo y el viento.
Siete corazones
tengo.
¡Pero el mío no lo encuentro!


ENVIADO POR LAU

El monumento a los niños (Jorge Enrique Adoum) Viernes, Abr 20 2007 

Pesa -dijo la niña sosteniendo el trocito de papel entre los dedos- demasiado
Si haces mil pajaritas te sanas (empirismo de quien no tuvo sino sarampión o
angina)
Es tan duro doblarlo pájara de palo pájara de lata pajarita mala
Rodeándola de rodillas reunían sus tablas de sumar
añadiéndole unidades a la certidumbre pongo el cinco y llevo el veinte a la
columna de la credulidad.
En un rincón uno hizo una paloma y la arrojó al montón donde aumentaba la
bandada
para hacerla vivir aunque fuese con trampas
ayudándole al proyecto de mujer a saber cómo será ser grande
atropellando cifras como en la escuela años edades
Cuando el coro iba a cantar “quinientos ocho” se tragaron el número con un
sorbo de espanto
No pudo terminar la otra ala
Entonces los niños que quedaban fueron a llamar a los carbones apagados de
las puertas
entraron en las piedras deshechas de las habitaciones
limpiándose con el dorso de la mano la primera duda
removieron huesos recogieron papeles envolturas del destrozo
periódicos en los que todavía no había sucedido nada
y en las calles de la ciudad suprimida junto a los muros donde quedó la sombra
del que iba a su empleo
las manos pequeñitas plegaban día y noche
mientras lloraban plegaban mientras crecían
pajaritas rosadas amarillas verdes celestes blancas
para que nadie se muera así antes de morirse buenamente
para que cada uno tenga su cuota asegurada varias veces mil palomas varias
veces mil días
Porque el asesino va a todas partes tourist tour vendiendo a tiros su zanahoria
vuelve al sitio pateando al gato para que no lo reconozcan los fantasmas
sesos médula luces lilas en el bar entre los tímidos pechos japoneses de la
sobreviviente how many dollars
a admirar el monumento a las cenizas
a poner su firma de autor al pie de los cuarenta mil identificados y de los
ochenta mil que nunca se llamaron nada
a fotografiar smile niñas truncas
como si pudiéramos olvidar como si pudiéramos dormir yes
Souvenirs from Hiroshima Souvenirs from la época maravillosa de la infancia
A quién mierda pueden importarle ahora el amor o la poesía si ya no se usan
Adiós estatua griega ciencias del hombre proporción dorada
Good-bye Dios

ENVIADO POR MELLAMOPERSONA