Everybody Knows (Leonard Cohen) Jueves, May 10 2007 

Todo el mundo sabe que los dados están trucados
Todo el mundo tira con los dedos cruzados
Todo el mundo sabe que la huerra acabó
Todo el mundo sabe que los buenos perdieron
Todo el mundo sabe que la lucha estaba amañada
Los pobres siguen pobres, los ricos son más ricos
Así es como funciona
Todo el mundo lo sabe

Todo el mundo sabe que el barco se hunde
Todo el mundo sabe que el capitán mintió
Todos tienen ese roto sentimiento
Como cuando su padre o su perro mueren
Todos hablando al cuello de su camisa
Todos quieren una caja de bombones
Y una rosa de tallo largo
Todo el mundo lo sabe

Todo el mundo sabe que me quieres
Todo el mundo sabe que esa es la verdad
Todo el mundo sabe que has tenido esperanza
Y conseguido una noche o dos
Todo el mundo sabe que has sido discreta
Pero hay tanta gente que debes conocer
Con tus ropa quitada
Y todo el mundo lo sabe

Todo el mundo lo sabe
Así es como funciona
Todo el mundo sabe que es ahora o nunca
Todo el mundo sabe que es tú o yo
Todo el mundo sabe que vivirás para siempre
En cuanto escribas una línea o dos
Todo el mundo sabe que el trato se ha roto
El viejo negro Joe sigue recogiendo algodón
Para hacer tus lazos y tus arcos
Todo el mundo lo sabe

Todo el mundo sabe que llega la Plaga
Todo el mundo sabe que se mueve rápido
Todo el mundo sabe que los hombres y mujeres desnudos
Son tan solo brillantes piezas de museo
Todo el mundo sabe que la escena ha terminado
Pero habrá un detector en tu cama que contará la verdad
La que todo el mundo conoce

Y todo el mundo sabe que tienes problemas
Todo el mundo sabe por lo que has pasado
Desde los sangrientos valles de tu aldea natal
Hasta las playas de Malibu
Todo el mundo sabe que todo se acaba
Echa un último vistazo a ese corazón sagrado
Antes de que estalle
Porque todo el mundo lo sabe

ENVIADO POR PONENTE

Anuncios

La tía Helen (T.S. Elliot) Jueves, May 10 2007 

Miss Helen Slingsby era mi tía solterona
y vivía en una casita cerca de una plaza elegante
cuidada por su servidumbre en número de cuatro.
Ahora que murió, hubo silencio en los cielos
y silencio en su extremo de la calle.
Se cerraron los postigos y el funerario se restregó los pies,
se daba cuenta de que no era la primera vez que ocurría algo así.
Los perros quedaron generosamente atendidos,
pero poco después se murió también el loro.
El reloj de Dresden siguió tictaqueando en la repisa de la chimenea
y el lacayo se sentó encima de la mesa del comedor
con la segunda doncella en las rodillas-
ella, que siempre tuvo tanto cuidado mientras vivió su señora.


ENVIADO POR ACAMUS

Walking around (Pablo Neruda) Lunes, May 7 2007 

Sucede que me canso de ser hombre.
Sucede que entro en las sastrerías y en los cines
marchito, impenetrable, como un cisne de fieltro
navegando en un agua de origen y ceniza.

El olor de las peluquerías me hace llorar a gritos.
Sólo quiero un descanso de piedras o de lana,
sólo quiero no ver establecimientos ni jardines,
ni mercaderías, ni anteojos, ni ascensores.

Sucede que me canso de mis pies y mis uñas
y mi pelo y mi sombra.
Sucede que me canso de ser hombre.

Sin embargo sería delicioso
asustar a un notario con un lirio cortado
o dar muerte a una monja con un golpe de oreja.
Sería bello
ir por las calles con un cuchillo verde
y dando gritos hasta morir de frío.

No quiero seguir siendo raíz en las tinieblas,
vacilante, extendido, tiritando de sueño,
hacia abajo, en las tripas mojadas de la tierra,
absorbiendo y pensando, comiendo cada día.

No quiero para mí tantas desgracias.
No quiero continuar de raíz y de tumba,
de subterráneo solo, de bodega con muertos,
aterido, muriéndome de pena.

Por eso el día lunes arde como el petróleo
cuando me ve llegar con mi cara de cárcel,
y aúlla en su transcurso como una rueda herida,
y da pasos de sangre caliente hacia la noche.

Y me empuja a ciertos rincones, a ciertas casas húmedas,
a hospitales donde los huesos salen por la ventana,
a ciertas zapaterías con olor a vinagre,
a calles espantosas como grietas.

Hay pájaros de color de azufre y horribles intestinos
colgando de las puertas de las casas que odio,
hay dentaduras olvidadas en una cafetera,
hay espejos
que debieran haber llorado de vergüenza y espanto,
hay paraguas en todas partes, y venenos, y ombligos.

Yo paseo con calma, con ojos, con zapatos,
con furia, con olvido,
paso, cruzo oficinas y tiendas de ortopedia,
y patios donde hay ropas colgadas de un alambre:
calzoncillos, toallas y camisas que lloran
lentas lágrimas sucias.

ENVIADO POR ROCÍO

La malcasada (Luis Alberto de Cuenca) Sábado, Abr 28 2007 

Me dices que Juan Luis no te comprende,
que sólo piensa en sus computadoras
y que no te hace caso por las noches.
Me dices que tus hijos no te sirven,
que sólo dan problemas, que se aburren
de todo y que estás harta de aguantarlos.
Me dices que tus padres están viejos,
que se han vuelto tacaños y egoístas
y ya no eres su reina como antes.
Me dices que has cumprido los cuarenta
y que no es fácil empezar de nuevo,
que los únicos hombres con que tratas
son colegas de Juan en IBM
y no te gustan los ejecutivos.
Y yo, ¿qué es lo que pinto en esta historia?
¿Qué quieres que haga yo? ¿Que mate a alguien?
¿Que dé un golpe de estado libertario?
Te quise como un loco. No lo niego.
Pero eso fue hace mucho, cuando el mundo
era una reluciente madrugada
que no quisiste compartir conmigo.
La nostalgia es un burdo pasatiempo.
Vuelve a ser la que fuiste. Ve a un gimnasio,
píntate más, alisa tus arrugas
y ponte ropa sexy, no seas tonta,
que a lo mejor Juan Luis vuelve a mimarte,
y tus hijos se van a un campamento,
y tus padres se mueren.

ENVIADO POR FRAN_RONDA